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Le coup de chapelet avait été le coup de la grâce

En la Inglaterra del siglo XVII, los católicos fueron sometidos a una persecución sangrienta. En un documento de la Biblioteca Nacional de Escocia en Edimburgo, leemos cómo fue juzgado el padre John Ogilvie, en Glasgow (Escocia) de 15 de de octubre de 1614.

En los archivos de su condena a muerte dice lo siguiente: "Este sacerdote escocés fue ordenado en París, permaneció treinta y dos años entre Alemania y Lovaina. Volvió a Escocia en mayo pasado. Él dice que en el dominio espiritual el Papa está por encima del rey y que él está dispuesto a morir para demostrarlo.

A este jesuita le encantaba reír. Sus chistes iluminaron sus oscuros días de cautiverio, durante el cual se trató de "lavarle el cerebro". "Durante ocho días y nueve noches, me mantuvieron despierto por medio de alfileres, agujas y látigos." Finalmente, fue ejecutado el 10 de marzo de 1615.

Ya en el patíbulo, declaró que moría por su fidelidad al Papa. Luego arrojó su rosario entre la multitud. Este rosario fue a dar directamente al pecho de un conocido calvinista húngaro, de paso por Glasgow, el noble Johann von Echesdoff quien más tarde se convirtió al catolicismo. John Ogilvie fue canonizado por S. S. Pablo VI a mediados de octubre en 1976

Recueil marial 1979


Lea más :
es.mariedenazareth.com

Dios te salve, Maria, 
llena eres de gracia,
 el Señor es contigo,
 bendita tú eres entre todas las mujeres 
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, 
Madre de Dios, 
ruega por nosotros pecadores,
 ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen.

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