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Aprendamos de Ella, Mujer del Adviento


14 diciembre
– Francia: Fin de las Apariciones en Isla Bouchard (8-14 dic 1947)

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La espera es una dimensión que atraviesa toda nuestra vida personal, familiar y social (...). Se podría decir que el hombre vive mientras espera,  mientras  en su corazón la esperanza esté viva. (...) Nuestra "estatura" moral y espiritual se puede medir por lo que esperamos, según lo que esperemos.

  Cada uno de nosotros, por lo tanto, sobre todo en este tiempo que nos prepara para la Navidad, se puede preguntar: ¿Y yo qué es lo que espero? ¿Hacia qué, en este momento de mi vida,  tiende mi corazón?

Esta misma pregunta se puede hacer a nivel de la familia, de la comunidad, de la nación (...). En el momento que precedió al nacimiento de Jesús, la expectativa del Mesías, es decir, un Consagrado, un descendiente del rey David, que finalmente liberaría  al pueblo de toda esclavitud moral y política y  que establecería  el Reino de Dios, era muy fuerte en Israel. Pero nadie se hubiese podido imaginar que el Mesías nacería de una joven humilde como  María (...)

 Aprendamos de ella, Mujer del Adviento, a vivir nuestra actividad diaria con un nuevo espíritu, con la sensación de profunda espera, de que sólo la venida de Dios puede llenar.


Benoit XVI
Angelus du 28 novembre 2010
vatican.va



Lea más :
L’attente messianique au temps de Jésus


Dios te salve, Maria,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen.

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